Creación, Orden y Desorden en el Universo

Por D. José Luis Sánchez Garcia

La entropía es una medida del desorden, una magnitud física que indica el grado de degradación. La entropía tiende a aumentar.
El universo completo se considera un sistema aislado donde la entropía nunca disminuye y crece con el tiempo. Cada vez el universo va a estados más desordenados con energía más dispersa. Ludwig Boltzmann sostiene que el universo tiende a estados de mayor entropía. El universo empezó muy ordenado, se expande con el tiempo, la energía se dispersa y todo tiende al desorden máximo posible.
El Premio Nobel de Química Ilya Prigogine afirma que la naturaleza se mantiene lejos del equilibrio generando inestabilidad, incluso catástrofes, ésta es la manifestación de la entropía. El mismo autor nos dice que cuando un sistema complejo está lejos del equilibrio, pequeñas “islas de coherencia”, en un mar de caos, tienen la capacidad de desplazar todo el sistema hacia un orden superior.
La realidad que analizamos tiene estructura de orden al tiempo que la entropía es una realidad. Tenemos que decir que la naturaleza tiende a entropía mientras observamos negentropia, que introduce restauración en la inclinación al desorden y ayuda a descubrir el sentido, la forma y la finalidad.
¿Qué es la negentropía, una vez vista la entropía? Erwin Schrödinger en su libro “¿Qué es la vida?” (1944) explica que la negentropía es entropía negativa. Es decir, todo proceso que crea orden, organización, disminuyendo el desorden interno. La vida se alimenta, según este autor, de negentropía. La negentropía combate la tendencia entrópica creando estructuras ordenadas. Es un proceso natural.
Son islas de orden que están en células, organismos y cristales. El organismo que evita el desorden surge del mismo proceso natural de auto organización que rige estructuras físicas del universo. Por tanto, esto nos llevaría a pensar que es algo inteligido, este orden y desorden al mismo tiempo.
Para ilustrar esto ponemos el ejemplo de los folios. Imaginemos que tenemos sobre la mesa de nuestro despacho un conjunto de 1500 folios ordenados de un manuscrito. Dejamos la ventana abierta y un golpe de viento los desordena completamente. Si volvemos al despacho y aparece el manuscrito perfectamente ordenado. ¿Como ha sido posible? Aquí se ve clara la entropía y la negentropía.
El científico Howard Hathaway Aiken, padre del “cerebro electrónico americano” sostiene que la segunda ley de la transformación de la energía indica que el proceso natural y espontáneo evoluciona hacia la entropía, el desorden, pero lo que observamos en el universo es orden. Por tanto, Aiken deduce que tiene que haber una “Causa Primera” y sobrenatural que procura el orden que percibimos.

EL hombre es libre; la naturaleza tiene sus propias leyes y, por ello, es autónoma. El ser humano investiga la realidad descubriendo que ésta es inteligible, se puede entender. Si no pensamos que el mundo ha sido creado, entonces no ha sido inteligido, no puede ser inteligible, una realidad que no ha sido pensada por nadie. Por ello, los desastres naturales son consecuencia de la libertad humana y de la autonomía de la naturaleza.
Se impone, para Julián Marías, la idea de Creación porque si no intelectualmente entramos en zozobra. Lo mismo sucede con el Big ban, si no hay una partícula primera que pueda dar origen después a la explosión donde surgen las galaxias, las constelaciones, etc, sería imposible que esto se pudiera realizar. Por eso, Creación es poner en la existencia una realidad que no existía, esa partícula primera.
El universo empieza en un momento determinado y se va midiendo en años; la persona es nueva, surge de la nada y existe un plus de realidad, que hace que esa persona sea única y diferente. Los científicos desconocen de donde procede ese rasgo distintivo y singular. La científica Natalia López Moratalla, lo explica muy bien diciendo que bien podría haber un diálogo entre el plus de realidad y el alma humana. Este plus de realidad comienza desde el primer momento de la concepción y le da su carácter personal. ¿De dónde surge ese plus de realidad?
El hombre es irreductible, porque es ex novo y ex nihilo y, por ello, el ser humano es alteración radical de realidad: piensa, crea, ama, sufre y transforma su entorno de manera consciente. En cada acción humana, por pequeña que parezca, se revela esta capacidad de trascender su propia materialidad y generar cambios que son auténticamente nuevos en el universo. De ahí, que cada biografía sea distinta.
El conocimiento científico de que el universo tiende hacia su disolución nos permite comprender que, así como hubo un principio, habrá un final.

Scroll al inicio